La supuesta histeria femenina, investigada a través de la fotografía a finales del s. XIX, era un delirio a medio camino entre la represión sexual, la enajenación mental, la exageración de los síntomas… un conjunto de ambigüedades patológicas llevadas a retratos que componen una iconografía muy interesante. Las emociones intermedias y los gestos confusos conectan a la perfección con el resto de mi trabajo donde trato el encuentro de ideas opuestas como dolor y placer o belleza y horror. En esta primera parte del proyecto Histeria versiono esos mosaicos donde se retrataba a las histéricas en los distintos periodos de su “enfermedad”.















