“ Oh vírgenes, oh monstruos, oh demonios, oh mártires,
De toda realidad desdeñosos espíritus,
Ansiosas de infinito, devotas, satiresas,
Ya crispadas de gritos, ya deshechas en llanto.
Yo, que hasta vuestro infierno también os he seguido,
os amo, hermanas mías, y os tengo compasión,
por la sed insaciable y el tormento sufrido,
y la amorosa urna de vuestro corazón. ”
Fragmento de “Mujeres condenadas”. Charles Baudelaire. Las flores del mal


